Este no va a ser un simple resumen de lo que me ha ocurrido este año ni de cómo me han ido las cosas. Es más bien un auto analisis y autorreflexión del porque de las cosas. Y es que el sabor que me queda este año es agridulce, debido a todo lo acontecido, tanto en lo profesional como en lo personal, que al fin y al cabo uno influye en el otro, más de lo que me gustaría.
Comencé el año como Campeón de España…, ¿y eso es algo importante? Pues la verdad es que para mí no lo es, debido a que no considero que el campeonato donde se otorga dicho título, sea el más adecuado como para proclamar un campeón de nada. Aunque también es justo mencionar, que dado como está el panorama nacional, el CEP es el mejor circuito que tenemos, aunque no sea decir mucho…
En fin, esto me ha servido para ser un jugador conocido y poder tener varias ofertas de patrocinio, alguna de las cuales ya tenía desde mucho antes de ser campeón de España. Y de todas las ofertas que se me hicieron, la que más se adaptaba a mi futuro y a lo que quería que fuera mi labor dentro del póquer, fue la de Everest Poker. Una marca con la que venía colaborando desde mucho tiempo atrás y con la que mantenía una muy buena relación.
Ellos habían pensado en mí para formar parte del proyecto del
Equipo Everest y yo descarté otras interesantes ofertas para poder formar parte de una aventura que me pareció fabulosa y que me iba a poder dar la oportunidad de jugar los grandes torneos y además, encajaba perfectamente con gran parte de mis intereses e inquietudes dentro del póquer español. El equipo iba a hacer una gran labor publicitaría, de limpieza de imagen, iba a ayudar a fomentar el póquer en nuestro país, iba a ayudar a toda la gente que está empezando…, al fin y al cabo, algo que algunos ya veníamos haciendo desde que nos dedicamos a esto. Y todo ello junto con un grupo de personas con las que me encontraba muy unidos, alguno de ellos amigos personales. Que más podía pedir.
En este aspecto, el año ha sido satisfactorio, pero pensando en la gran cantidad de torneos que he podido jugar y en los pocos resultados obtenidos, tengo que pensar que no he estado a la altura de las circunstancias. Yo esperaba continuar con la progresión que estaba teniendo en años anteriores y ahora que tenía la posibilidad de jugar más torneos grandes, obtener un mejor resultado en alguno de ellos. Solo en las WSOP pude llegar al dinero en mi segundo evento jugado hasta la fecha. En todos los demás, fracaso absoluto. Y aunque nadie me ha pedido nada en este aspecto y Everest no me puso en el equipo para ello, a nivel personal es todo un fracaso.
Pero de todo hay que aprender en la vida, y desde luego que este tipo de experiencias me han servido y me van a servir para mejorar. Todo tiene su lado positivo y soy muy consciente de lo que tengo entre manos y de los fallos que he podido cometer. Aunque no me desanimo por ello, yo estoy empezando aún la que espero que sea una larga carrera en el póquer. Me dedico al trabajo que más me gusta en la vida, disfruto de ello aunque algunos puedan pensar lo contrario, e intento mejorar día a día. Aprendo en cada torneo que juego, con cada libro que me leo, con cada conversación que mantengo y con cada paso que doy. Solo espero tener un poco más de suerte, que me ha faltado en muchas ocasiones, aunque se que esta se busca con el esfuerzo y la dedicación. La suerte no viene sola en la vida, hay que buscarla.
Pero no todo en el póquer son torneos, es más, para mí siempre ha sido pura diversión, donde me gano la vida día a día es en el cash. Este año más en vivo que en Internet, aunque comparto uno con el otro. No soy de los que opinan que un jugador profesional solo vive de Internet. Eso me parece una mamarrachada que algunos iluminados se creen. En el póquer se vive de muchas cosas y cada uno se gana la vida donde mejor puede. Para vivir de este trabajo hay que ganar lo suficiente que necesite cada uno. No soy de dar cifras, pero este año para mí ha sido el mejor en cuanto a cash se refiere. Ahora gano más que nunca y cada vez evoluciono más en este sentido. Y no me hace falta ganar 7 o 8 cifras para dedicarme profesionalmente, aunque espero ganarlas alguna vez, por supuesto.
En cuanto al plano personal voy a ser mucho más discreto, ya que este no es el sitio para comentar según que cosas. Pero si puedo decir que hecho mucho de menos a mis amigos de siempre, con los que he compartido hasta hace poco mi vida. Dentro del mundo del póquer he tenido la suerte de conocer a gente maravillosa y he ganado algún amigo. Esto es algo que le debo a las cartas, el haber podido conocer a algunas grandes personas que no hubiera tenido la suerte de conocer sino me hubiese metido en esto.
Muchas veces no es bueno juntar el trabajo con la amistad y puede suponer muchos problemas. Por mi parte, voy a hacer todo lo posible para volver a la normalidad. No quiero que a nadie le quede la más mínima duda de que no he entregado todo lo que tengo en este sentido. Pero no se puede obligar a nadie a llevarse bien con alguien o a ser amigos de nadie. Yo soy bastante idiota y solo intento recordar los buenos momentos que he vivido con todo el mundo y lo mucho que hecho de menos algunas cosas y a algunas personas.
En cuanto al futuro, no puedo decir mucho en estos momentos. No se que voy a hacer mañana cuando me levante, como para poder hacer planes a más largo plazo. Aunque si puedo asegurar algo, y es que mi vida va a seguir vinculada al mundo del póquer. Eso lo tengo claro. En España o fuera, en Everest o en el K2…, donde sea, pero dedicándome a lo que más me gusta, EL PÓQUER.
Por último, dar las gracias a Everest Poker por esta oportunidad que me ha ofrecido y por confiar en mí para trabajar en este proyecto. A mi familia y amigos por el apoyo y por aguantarme. Y a todos los que han confiado en mis posibilidades como jugador y me han prestado apoyo económico y moral. Espero devolveros pronto todo esto.