|
Bueno... Aún sigo de resaca, pero es de ley comentar algo sobre el torneo, y aunque no puedo poner muy en orden mis ideas todavía, me lanzo a contar alguna que otra mano destacada del torneo.
En la primera mesa del sábado, coincidí con jugadores de la talla de Óscar Blanco "La Púa" o Raúl "el toro" Paéz. Empecé a construír mi stack muy despacito, jugando muy tight (como hago siempre en los primeros niveles u horas iniciales del día), con mucha continuation bet y sin llegar a demasiados showdowns. Como mano destacable, un error mío, que se me ocurrió intentar farolear a "La Púa" (uno de los jugadores con más talento para las lecturas que he visto, y uno de los más grandes de nuestro país... sólo a mí se me ocurre!!).
Apuestro preflop con posición con K10 suited, Púa en la ciega, paga. En el flop sale 8Jx. Púa check, yo hago la continuation bet y Púa paga. En el turn viene un As. Púa hace raise y yo hago un reraise de farol (tengo una imagen muy weak en la mesa -propiciada, entre otras cosas, porque les he hecho creer que me he tirado de toppair de ases en un flop con as y cartas bajas- y creo que Púa me tiene clasificada como "ultra-tight" así que intento sacarle partido), pero él me paga después de pensarlo un poquito. En el river sale otro 8 y Púa pasa. Pienso que tal y como he jugado la mano desde el principio hasta el final puedo hacerle creer que tengo A8 en mi mano, así que apuesto yo, imitando una "value bet" por un poco más de la mitad del bote. Púa se lo piensa mucho, muchísimo, pero decide hacerme el call con la J en su mano (grandísimo call!!!) y a mí no me queda otra que aplaudir la jugada y arrepentirme de intentar semejante movimiento contra él. En esa mano pierdo aproximadamente 7000 fichas y me quedo con 8000.
No pasa nada, que me recupero pronto, con pareja de reyes en mi mano, me vuelvo a poner fuerte, gano algún que otro bote y me mantengo en la media de fichas durante dos o tres niveles, hasta que me cambian de mesa. Los cambios de mesa, para mí, suponen un handicap importante en un torneo. Hay que volver a empezar. Volver a analizar a nuevos jugadores, volver a crearte una imagen, volver a cerrar el abanico de manos iniciales, etc. En esta nueva mesa, todo transcurría muy bien. No tardé demasiado en catalogar a los jugadores, y el juego era bastante weak y pasivo, no pude sacarle todo el partido que debiera, porque casi siempre se tiraban ante mis apuestas. Se animó cuando entró en la mesa el chiplider del torneo. Jugaba algo diferente al resto, tenía movimientos algo más trabajados y le ví hacer cosas "bonitas". Tuve una mano muy interesante contra él.
Subo en late position, con la mano foldeada, con KQoff en mi mano. El chiplider del torneo, en la ciega grande hace call a mi subida. Sale 733. Los dos pasamos. En la tercera viene un 3. Él mete, y yo pago, convencida de que mi rey es ganador con esas cartas. En el turn sale una J. Él hace una apuesta que a mi juicio es demasiado grande, unos 3/4 del bote. Vuelvo atrás y analizo la jugada y los recuerdos que tengo de la forma en la que ese chico ha jugado otras manos. Descarto que lleve Ax o una pareja baja o media. Me habría resubido en el preflop, estoy segura. No le ví demasiados signos de fortaleza o confianza en el transcurso de la mano, así que un poco alegremente, descarto también cualquier pareja alta. Lo único que podría tener es la jota, pero estoy convencida de que no hubiera apostado tanto si le sale su J en el river, ya que no querría espantarme de la mano en la última oportunidad que tiene para engordar el bote. No quiero resubir, porque temo que con su stack intente una "re-resubida", y no quiero que me ponga la decisión aún más complicada, y sigo sin fiarme del todo de mi "instinto", así que decido hacer "sólo" call con mi king high, y él foldea sus cartas boca abajo. Yo espero a mostrar las mías, porque quiero ver las suyas, y él instintivamente les da la vuelta y muestra 910. Enseño mi rey y me llevo el bote. La mano gustó en la mesa y causó cierto golpe de efecto (personalmente, no creo que sea tan "arriesgado" un call con K high en un board como ése), a partir de ahí pude robar un par de manos más, pero ya era el último nivel del día, así que no pude seguir jugando (lástima...).
En el segundo día, me toca en una mesa bastante peculiar, un par de tipos ultra tight, y uno muy agresivo -el austríaco- con muchas fichas, al que catalogo como jugador peligroso. Mi stack no está para bromas (ando por la media) y decido que no quiero enfrentarme al austríaco -AÚN-, porque podría dilapidarme todo el stack, él lleva ventaja sobre mí en ese momento del torneo, en el que yo no estoy dispuesta a jugarme todas mis fichas. Decido que voy a emplear el tiempo en crearme una imagen muy tight, porque aspiro a mesa final y sé que voy a tener en ella a algunos de los jugadores con los que estoy en ese momento. Así que ya llegará el momento de robar. Me muevo muy poco, siempre con buenas cartas e intento llegar al showdown para mostrarlas y si no es así, las enseño voluntariamente. Me pongo muy fuerte cuando después de haber subido siempre al mismo tío en la ciega grande (me coincidían cartas fuertes contra él, qué le vamos a hacer) hago una subida "justita" con AA y él me envida con AJ. Poco antes de entrar en la mesa final pierdo buena parte de mis fichas contra Chivu, en una pelea de ciegas (subí con A7s en el botón, él resubió muy fuerte, lo que interpreté como debilidad, ya que daba la impresión de estar algo "on tilt", así que moví all-in. Él hizo call con A9 y se llevó gran parte de mi stack.
En la mesa final entré como shortstack. Entre ciegas y antes tenía para 3 vueltas. Había jugadores con muchísimas fichas, y al que más temía era al austríaco, creyendo que en cuanto moviera all-in, él haría call con cualquier cosa, así que decidí esperar una ronda a ver si entraba algo decente con lo que intentar doblarme y si no, pues ya ponerme a "guerrear". El caso es que me toca poner la ciega de primera y me doy cuenta de que como siga perdiendo antes, mi stack no va a dar ningún miedito, tengo que meter la caja YA pero me viene una mano más que decente (AQoff) y muevo all-in ante una subida de Jauma en segunda posición (al menos, el riesgo compensa, ya que con su subida el bote es muy rentable). Jauma se tira y sus fichas me vienen de perlas.
Lo demás transcurre sin novedad. No quiero ser dura, ni parecer maleducada o algo por el estilo, pero esa mesa fue una de las más aburridas en las que he estado nunca. Nadie se movía y no había forma de eliminar a nadie... Todos los consejos que estaba recibiendo en ese momento (sobre todo de mi padre, al teléfono con Tule) eran "aguanta, aguanta, espera a que la mesa se recorte..." pero llegó un momento que entré en Tilt total desesperada por la situación y el aburrimiento, así que cogí el teléfono, hablé con Vietcong y le dije "lo siento, pero no puedo aguantar, aquí no se mueve nadie, voy a empezar a mover all-in en todas las manos con posición, es lo que toca hacer y nadie lo hace. No lo soporto más", beneplácito de él, liberación para mí, y consigo subir mi stack con varios all-ins. El resto de manos ya están publicadas en reportes, así que voy abreviando.
En cuanto al Heads Up final, fue interesantísimo para mí. Raúl no quería pactar, se lo propuse un par de veces, pero él (como buen jugador que es) no quiso hacerlo. Nunca había jugado antes por tantísimo dinero, pero estaba muy motivada y en realidad me apetecía muchísimo más jugármelo que pactar. Me encantan los HU y no me gusta desaprovechar una ocasión de jugar uno bien interesante, sobre todo contra un rival tan reconocido como "El Toro" y con tantísimo dinero en juego. Toda una experiencia para mí, y no estamos como para desaprovechar experiencias de ese tipo. Así que jugamos. Hice muchísimo slowplay (a pesar de que no me gusta nada hacerlo), porque me pareció que Raúl se sentía superior, quería tomar la iniciativa y hacerse con el control y pensé que lo mejor que podía hacer, con nuestros stacks y las ciegas no demasiado importantes en comparación, era "esperarle". Nos fuimos alternando el liderato, en dos horas de Heads Up que a mí se me pasaron volando. Las dos manos que más me gustaron fueron en la que Raúl me agarró una pedazo de escalera en el turn contra mis dobles de K9 en el flop, me la apostó fuerte y allá fui yo... y la del call que hice con el 3 de diamantes en un board con cuatro diamantes ante la fuerte apuesta de Raúl en el river. Algún call que otro, algún que otro robo (en HU no tiene mérito :P), un par de parejas limpeadas y slowplayeadas con la trucha y tachán, ¡¡primer puesto!!
En fin. Comprenderéis que aún esté en una nube. Por cierto, tendréis que disculparme que durante un par de días me ausente de los cazacabezas. Mañana tengo una entrevista en Madrid, y aunque parece que esta vez la atención mediática no es tan exagerada como cuando Peralada, de alguna que otra no me libro ;), así que empezad a jugar sin mí, que ya me reincorporaré pronto. |