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Bueno... por fin... hemos llegado hace tres días y por fin se han puesto en conjunción los planetas (tiempo, conexión a internet y adaptador de corriente para la bateria del ordenador)para que pueda escribir mi post "de llegada" a Las Vegas. Por otro lado, es hasta cierto punto lógico que no haya contado mis impresiones sobre la ciudad (que visito por primera vez) hasta hoy y es que para ser sinceros he estado un poco "en volandas" estos días... primero por el viaje: 24 horas nos llevó (son contar mi viaje de Vigo a Madrid) llegar hasta Las Vegas. De tres aviones q teniamos q coger, tres retrasos. Pero en fin, no me dentendré en el vía crucis, que no quiero gafar el de vuelta y que sea aún peor....
A lo que iba: el caso es que he visto esta ciudad tantas veces en la tele que ahora que estoy aquí no acabo de asimilar que estoy aquí realmente (ojoooo a la paranoia....) si a eso le unes que todo parece de juguete y que caminar por sus calles es como caminar por el tablero del "Hotel", que la gente aquí es más rara que poco, y que todos los hoteles recrean una realidad paralela y que toda la gente que te atiende está disfrazada de algo, pues sí, efectivamente, no acabas de situarte,no...
Empecemos por lo malo: lo primero, la comida. Es absolutamente desastrosa, imposible, infumable, terrorifica... No entiendo como los americanos pueden tener una esperanza de vida superior a los 20 años comiendo lo que comen. Y ojo, que no es que yo sea vegetariana reclacitrante o super fan de la comida sana, más bien no, pero es que esto es una tortura...
Lo segundo: el calor. Me río yo de las olas de calor del sur de España. Y me parto aún más cada vez que me imagino a Guille haciendo su ya famoso "camino" del Imperial al Rio c-a-m-i-n-a-n-d-o... tres kilómetros señores, a las doce de la mañana!!! en una ciudad que a algún iluminado se le ocurrió montar en medio de un desierto.
Lo tercero: el frío. Claro, el razonamiento es muy yanki... fuera hace un calor de mil pares? vale, pues frio en consecuencia... Que el sol puede más que yo?? cómo??? enciendan las máquinas!! demostrémosle a ese astro rey quién manda aquí!!! Parece que compitan entre los casinos a ver quien la tiene más fría... vamos, pasen y vean, 20.000 máquinas, ruleta, 8 restaurantes, 15 espectaculos diarios, sala de poker, miles de millones de dólares en premios y 25 grados bajo cero!!!! nadie da más!!!!
Ahora lo bueno: La ciudad es absolutamente impresionante... los edificios, los carteles luminosos, las limousinas... es el lujo hecho espectáculo. Así como en Montecarlo todo ese ambiente de lujo, juego, casinos, etc era en plan "mira y no toques", aquí es en plan "mira!! mira!! ven! que no muerde!!". Tiene su punto. Después los espectáculos... la ciudad tiene la mayor oferta de conciertos, musicales, teatro, etc. que nadie se pueda imaginar... eso por no hablar de las discotecas y pubs nocturnos... el caso es que como hay muchos locales, muchos casinos y hoteles, supongo que para hacerse la competencia tienen que buscar alicientes y madre mía los alicientes... fiestas con megaestrellas, conciertos privados, espectáculos únicos... es una locura.
Aquí es imposible aburrirse. De hecho es curioso, porque estoy en la ciudad del juego, pero lo que más me apetece no es jugar sino visitarlo todo y verlo todo... a ver cuánto me dura...
En fin... particularmente estoy disfrutando muchísimo de este viaje. Las Vegas es, sin duda, una ciudad para conocer y pienso volver muchas más veces, pero de momento aún me quedan aquí unos cuantos días, así que ya iremos comentando las aventuras... de hecho, ahora mismo empezaré otro post para contar algunas de nuestras primeras experiencias... |