Quien me iba a decir a mí, cuando empecé en esto del poker que en tan poco tiempo iba a estar aquí. Formando parte de un gran equipo y de un proyecto tan sugerente y ambicioso como es el de Everest. Una gran casa internacional, consolidada entre las cinco mejores del mundo, ha decidido confiar en cuatro jugadores para representar al poker español en nuestro país y en donde haga falta. Y entre esos cuatro estoy yo. Increíble. Y ojo a mis compañeros!!: Santi Torres,
Pakito, Guillermo…
Qué voy a decir. Aún no me lo creo… Hasta hace muy poquito estaba viendo los vídeos de las High Stakes, WSOP, etc. y suspirando por lo bajo… “Ay! Algún día…” mientras peleaba con todo mi grupo de amigos, compañeros del curro, etc. que me tachaban de loca desquiciada por eso de andar a juguetearme los euros al poker…
Y ahora… en un par de semanas estaré en Monte Carlo. Impresionante.
En fin! Cuando empecé a jugar y a hacer castillos en el aire, cual lechera del cuento, sabía que tarde o temprano estaría jugando algún torneo grande. Me veía sentada al lado de algún pro imponente, cagadita de miedo, ¿no?, pero ahí, al pie del cañón… A lo mejor suena pretencioso decirlo así… pero siempre he creído en el “quiero” por encima del “puedo”, y realmente pensaba ¿y por qué no? ¿Qué me lo impide? al fin y al cabo sólo es cuestión de intentarlo y de trabajar en ello, así que no lo veía para nada imposible… lo que sí que no me imaginaba es que iba a ser tan pronto, y encima así… apoyada por una casa como Everest y de la mano de 3 grandísimos jugadores…
Y ustedes se preguntarán… “Uy! ¡qué perra! ¿Y que has hecho tú para merecer esto?”. Ahí está lo mejor. Lo mismo que todos. Lo mismo que cualquiera que se haya subido a este cadillac del Holdem. No soy diferente a cualquier jugador medio que dedica la mitad de su día a este juego. Por eso estoy ahí. Porque han querido representar a esa gran mayoría de jugadores “modestos” que vivimos con pasión este juego y decirles: “Ey! Confía en tus posibilidades. Sigue jugando, sigue aprendiendo, lánzate a por ello. No sólo hay “pros” en este mundo, y ellos también empezaron desde abajo. ¿Por qué no?, ¿qué te lo impide?”
Ese es el mejor mensaje que pueden darnos. Ya tenemos suficientes problemas (las leyes, el desconocimiento social del poker en nuestro país, los terribles estereotipos, el entorno familiar o amistades que no aprueban tu “hobbie”, …). No está mal que de vez en cuando alguien te diga: Puedes hacerlo! Si quieres, puedes.